No se pueden pedir peras al olmo
El líder que se resiste a crecer está condenado al fracaso. Nadie puede dar lo que no tiene y recibimos en relación a lo que damos. En el futuro seríamos los mismos a no ser por las personas con las que nos relacionamos, los libros que leamos, las cosas que escuchamos (música, audio-libros, conferencias etc) y como trabajemos nuestra voluntad en pos de un carácter fuerte.
Debes conocerte bien para descubrir cuales son tus debilidades para así reforzarlas dedicando no más del 20% de tu tiempo, y saber cuales son tus puntos fuertes para dedicar el 80% de tu tiempo en potenciarlos al máximo.
Si quieres ser un buen líder debes crecer no solo en lo profesional sino que debes dedicar tiempo a tu crecimiento interior, tus valores, tus virtudes, tus relaciones humanas, tu autoestima, tu auto-valor, tu auto-amor (crecimiento personal). No subestimes el potencial que tienen los libros de auto-ayuda. Debes saber elegir que libros leer. Hay varios autores y libros que te pueden cambiar la vida.
Desarrolla tu espiritualidad. Dedica tiempo a reflexionar. Dedica tiempo a aprender de los demás. Si crees que ya no tienes nada que aprender y que los demás no te pueden aportar nada, en ese momento dejas de crecer y de superarte.
Somos seres dinámicos y nos actualizamos segundo a segundo. No podemos querer seguir siendo los mismos ya que eso se llama estancamiento, retroceso, involución. Debemos ser mejores seres humanos cada día, ser mejores que nosotros mismos. Debemos amar y respetar a los demás. Debemos estar en armonía y en equilibrio con la naturaleza y eso solo se logra con el auto conocimiento personal. Los sentidos los tenemos para esa función. Aprendemos por los sentidos y para poder aportarle a la vida de los demás debemos primero aportarnos a nosotros mismos.
Para crecer hay que morir. El que quiere crecer personalmente debe tener la intención y la decisión de ser humilde, coherente, integro y debe doblegar el orgullo y el ego
Los seres humanos vemos a los demás como nos vemos a nosotros mismos. Debemos morir a nosotros mismos, a nuestro orgullo, a nuestra falsa humildad, a nuestra falta de sinceridad. Debemos morir a nuestro ego para poder ir al encuentro de los demás. El que no logra vivir su integridad en todos los aspectos de su vida maltrata a las personas.
Para crecer hay que morir. El que quiere crecer personalmente debe tener la intención y la decisión de ser humilde, coherente, integro y debe doblegar el orgullo y el ego.
Morir para nacer de nuevo. Morir para crecer. Morir por los demás significa morir a cada cosa que impide que seamos mejores seres humanos. Por eso no se le puede pedir peras al olmo. El que no crece no puede pedir crecimiento a los demás. El que no tiene que dar a los demás de sí mismo no puede esperar lo bueno de los demás. Para que alguien de lo mejor de sí debemos esperar lo mejor y demostrarle que esperamos lo mejor de ellos. Para ser buenos líderes debemos tener algo que darle a los demás de nuestra propia persona. Debemos ser mejores seres humanos para poder dar lo mejor de lo mejor a las personas. Si no te estas formado en todos los aspectos de tu vida no serás líder aunque lo pretendas. No podrás dirigir a otros porque nadie puede dar lo que no tiene y por lo tanto no se le puede pedir peras al olmo.
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Actualizado (Miércoles, 18 de Agosto de 2010 16:51)





